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Eventos en Cerdeña Fiestas tradicionales, locales y espectáculos. Eventos para ver, encuentros para no perder en Cerdeña.

La Sartiglia de Oristano: el carnaval baja a la plaza. Del 6 al 8 de Febrero de 2005, se llevara a cabo en Oristano la tradicional fiesta de la Sartiglia, el encuentro más famoso y espectacular junto con el carnaval. Toda Cerdeña festeja con extraordinaria pasión y una gran participación popular las fiestas de carnaval, mezclando en el tiempo tradiciones antiguas y fascinantes.
Descubirla significa también acercarse con otro punto de vista a un paisaje y a una cultura que no se termina ni siquiera con la nómina mar-verano. Como es tradición, en Oristano se comienza el domingo de febrero con la Sartiglia organizada por el Gremio de los campesinos y se continúa el martes con los juegos organizados por el Gremio de los carpinteros. La Sartiglia es un juego ecuestre de extraordinario interés, dirigida por Su Cumponidori, casi como una divinidad épica: él es quien da comienzo la fiesta con un triple saludo, él es quien la cierra con un rito de iniciación, para ser más precisos con la bendición de la gente presente con dos ramos de flores silvestres azules y de violetas.
La fiesta comienza con una procesión de tamboriles y trompetistas vestidos con trajes medievales anunciando oficialmente la apertura. A las 12.30 en la sede del Gremio inicia la ceremonia de vestimenta del lider, Su Cumponidori, quien sale de una gruta simbólica de la mano de niños vestidos con ropa de época. Sobre el caballo, Su Cumponidori no debe tocar tierra hasta el final de la fiesta. A la ceremonia de vestimenta se puede asistir sólo si ha sido invitado. A las 14.00 comienza la Sartiglia: el juego consiste en enhebrar con una espada o una estaca una estrella perforada de color plateado, colgada al medio del recorrido.
Probablemente la Sartiglia deriva de juegos militares, de la epoca medieval, aunque seguramente no falta alguna influencia mas antigua. Despues de los juegos todos se juntan “fuera del muro”, donde se puede asistir a cursos de acrobacia. Al final la fiesta termina con la ceremonia despojo de la vestimenta de Su Cumponidori.

La fiesta local de Sant.Efisio Cada año a través de las calles del centro histórico de Cagliari se lleva a cabo la más grande y colorida procesión del mundo. Corría el año 1652. Cerdeña estaba saliendo de una terrible plaga: en Cagliari la población había reducido hasta la mitad. Por todos lados había muerte y desesperación.
La gente, entonces, se vuelca hacia un santo martir, Efisio di Elia, decapitado en el 303 en Nora, una localidad de la costa cagliaritana, por no haber querido renunciar a la fe cristiana. Efisio estaba en Cerdeña, a cargo de una guarnición del ejército del emperador romano Diocleziano para reprimir a la comunidad cristiana presente en la isla. Sin embargo, durante un traslado, tuvo una visión, similar a la de Pablo en la via de Damasco: de perseguidor Efisio se convierte en el más ferviente seguidor de Jesús. Es llamado a renunciar a la fe cristiana, cosa que se rehusa a hacer y es condenado a muerte. Encerrado en una carcel de la ciudad (donde hoy esta la Iglesia con su nombre) es transferido en secreto a las afueras de Cagliari para evitar que la gente se oponga a la sentencia. Fue decapitado sobre la playa de Nora por un soldado romano. El culto a Sant’Efficio, entonces, se extiende en Cagliari y en toda Cerdeña. La cripta en el cuartel de Stampace, donde estuvo encarcelado, se convirtió en un centro espiritual, mientras que en Nora, en el lugar de su muerte, en años posteriores, se erigió una hermosa iglesia con una simple nave pricipal, muy cercana a la ciudad, que hoy esta sepultada bajo el agua del mar. Pero fue en la ocasión de la peste del 1650, la que viene descripta en el Manzoni “I Promessi Sposi” que Sant’Effisio ligó para siempre su nombre al de Cagliari y al de Cerdeña. La municipalidad, haciéndose eco de los sentimientos de la población que se había salvado del contagio, realiza un voto solemne a su santo: si Sant’Efficio, con su poderosa intercepción, detuvo la peste, los cagliaritanos, cada año y para siempre, portarán en procesiún solemne una imagen de él desde la pequeña iglesia de Stampace hasta la de Nora.
Y la peste realmente se acabó. Desde entonces, 1656, cada año el 1° de Mayo, la gente de Cerdeña, vestidos con trajes tradicionales, llevan a cabo y respetan este gesto de agradecimiento a su santo patrono. Es la fiesta local de Sant’Effisio la procesión religiosa más grande y colorida del mundo. La única que dura cuatro días, la única que cubre un recorrido sin pausas, a no ser por la noche. Es la única capaz de unir a toda la gente de una isla que se define como “continente”, por la profundas diferencias culturales, sociales y económicas presentes en su territorio. La jornada central de la fiesta es el 1° de Mayo: en realidad, en ese dia, ya se celebraban los ritos relacionados con el agradecimiento por la cosecha de fines de primavera.
La liberación de la peste y el voto que le siguió se “unieron” en esta celebración del mundo agricultor hasta convertirse, todos juntos, en un evento de fe y de tradición. A comienzos la Fiesta era solo una pequeña procesión que acompañaba la imagen del Santo a Nora: en el cual participaban hermanos y hermanas de la Arciconfraternita del Gonfalone, una pequeña cantidad de militantes, los AlterNos, representantes del síndaco de Cagliari, el Decano del Capitolo Metropolitano, delegado del Arcivescovo de Cagliari. Luego, poco a poco, la procesión se enriqueció con otros elementos. Al comienzo las “traccas”, carros tirados por bueyes que servian para el transporte y la vida de la familia campesina, una clase de “camper” primitivo o “roulotte” con el cual, sobretodo los Campidano de Cagliari, participaban de los cuatro días de procesión.
Luego se agregaron los “cavalieri campidanesi” (caballeros campidanos), grupos típicos provenientes de todas las zonas de Cerdeña, el escuadrón de militantes de los viejos barrios de la ciudad (especialmente Villanova). Hoy el 1° de Mayo, en Cagliari, desfilan 5.000 personas. Comienzan unas treinta “traccas”, carros todavia “a rueda llena”, tirados por bueyes, espléndidamente decorados con los productos del campo, los utensilios de la casa, los productos típicos de la gastronomía sarda. Le siguen el grupo de ropa de época, a pie, recitando o cantando las plegarias de la tradición religiosa de la isla, creando un clima de altísima sugestión. Se distinguen el naranja de las ropas de Desulo, el austero y completamente negro de los altos y bellos muchachos de Tempio, los ricos colores dorados de los trajes de Quartu, los pies descalzos de los pescadores del grupo de Cabras.
Detras de los trajes típicos vienen los caballeros, la parte mas espectacular de la Fiesta: en principio aquellos “campidaneses” seguidos de las chaquetas rojas de los militantes, la escolta armada del Santo que, en la antigüedad, protegía la procesión de la incursión de bandidos que frencuentaban las calles de las afueras de la ciudad. La procesión se desenvuelve a lo largo de las calles del centro historico con una cantidad de gente que se desborda. Al mediodía, de su pequeña iglesia de Stampace, sale el Santo, dentro de una carroza del siglo XVII dorada tirada por dos grandes bueyes. Preceden la carroza la “Guardiania” vestido con frac negro y portando un cilindro, cuerpo rodeado de hermanos de Sant’Efisio que acompañan a caballo al Santo a través de la trayectoria en la ciudad. Luego AlterNos, escortados por dos tamboriles de la Comuna vestidos de gala y dos filas de hermanos y hermanas en hábito penitiencial. Al sonar de las “launeddas”, instrumento de aire típico sardo, realiza su pasada el Santo a través de la multitud que se mueve, que quiere tocar la carroza, que, emocionada, participa del rito secular.
Y pasa, Efisio, entre su gente que no ha olvidado su intercepción a favor de Cagliari y de Cerdeña: como cuando, en 1793, liberó a la ciudad del asedio francés o, cuando en 1943 atravesó la ciudad hecha pedazos por las bombas de la “Gran Guerra”, recogiendo las lágrimas y la desesperación de los cagliaritanos que supieron, tambien en aquella ocasión, reconstruir la ciudad en pocos años.
Arriba frente al Municipio, sobre una Via Roma llena de flores (es el rito de “sa ramadura”), la carroza del Santo viene saludado por las sirenas de los navíos del puerto y por la ovación de la gente presente que, a pie, se suma a su pasaje. La fiesta, en este punto, se convierte en fiesta de campaña: se pasa por La Maddalena, Su Loi, Sarroch, Villa San Pietro, Pula y Nora. En todos lados se repiten pequeñas fiestas, con celebraciones religiosas y banquetes, donde todos estan invitados, en el seno de una maxima bienvenida y hospitalidad.
El 4 de Mayo la calle del regreso: solo de tarde / noche, a la luz de mil antorchas, Sant’Efisio dentro de su carroza, regresa a su pequeña iglesia Stampace. Todavía entre miles de devotos que hacen fila para poder entrar al pequeño templo, por estar muy cerca de su “santo protector”. “Atrus annus” es el saludo y el augurio que intercambian. “Ad alri anni”, porque en Stampace el 5 de Mayo se piensa ya en la fiesta del año siguiente.
Paolo Matta de www.sardi.it
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